Estados Unidos aumentó ayer la presión sobre Venezuela al pedir por primera vez que el Gobierno de Nicolás Maduro permita la celebración de un referendo revocatorio "a tiempo" y anunció el inicio de un "diálogo inmediato" bilateral con Caracas.
"Estados Unidos se une al secretario general (de la OEA, Luis) Almagro y a otros en la comunidad internacional haciendo un llamado al Gobierno de Venezuela para que libere a los presos políticos, respete la libertad de expresión y de reunión", afirmó el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, en su intervención en la primera sesión de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la capital dominicana.
"Para que alivie la escasez de alimentos y medicinas y honre los propios mecanismos de la Constitución incluyendo un referendo revocatorio puntual que forma parte del proceso constitucional", añadió.
El jefe de la diplomacia estadounidense se refirió así al referendo revocatorio que promueve la mayoría opositora en la Asamblea Nacional de Venezuela para que se convoque este año, mientras que el chavismo plantea que, de celebrarse, sea en 2017. La fecha del referendo es clave, porque si se celebra este año y gana el sí al revocatorio, se podrían convocar elecciones presidenciales, mientras que si tiene lugar en 2017 se podría destituir a Maduro pero le sustituiría su vicepresidente.
Preguntado fuera de la sesión por su petición al Gobierno de Venezuela, Kerry dijo que Estados Unidos no toma "partido" y que simplemente apoya el proceso constitucional, según informó el Departamento de Estado. "La oposición (que promueve el referendo) tiene un derecho bajo su Constitución. Y como ella (la canciller venezolana, Delcy Rodríguez,) ha señalado, hay dos Constituciones, la suya y la de Bolivia, que tienen ese derecho (del referendo)", manifestó el diplomático.
