La ciudad de Mosul está asediada por las fuerzas iraquíes cuando cumplió ayer dos años bajo el yugo del grupo yihadista Estado Islámico (EI), una ocupación marcada por las atrocidades y por una duración más prolongada de lo esperado.
El 10 de junio de 2014, un grupo de apenas 300 yihadistas irrumpieron sin resistencia en la segunda ciudad más poblada de Irak, dejada a su suerte por el Gobierno y el Ejército, que se retiró de la urbe ante el avance del EI.
Dos años después, el Gobierno provincial de Nínive, cuya capital es Mosul, no se olvida de ese abandono e insiste en la necesidad de que se acelere la liberación de la ciudad del yugo de los radicales.
A la inesperada conquista de Mosul le siguió un breve periodo de tregua en la ciudad.
