Las huelga de 24 horas convocada para ayer en contra del "desmantelamiento" de Petrobras se desarrolló sin incidentes y con un seguimiento desigual en las distintas plantas de la petrolera que, según la dirección, mantuvo su actividad habitual pese a la protesta.
La Federación Única de Petroleros (FUP), la mayor central sindical del sector en Brasil, informó en un comunicado que la convocatoria se realizó en "defensa de la soberanía" de la empresa, ante la voluntad del presidente interino, Michel Temer, de "desmantelar" la compañía y de entregar la explotación del presal a intereses privados.
Los sindicatos rechazan una propuesta del Gobierno de Temer que abriría la puerta a que sociedades diferentes a Petrobras exploten los yacimientos petroleros descubiertos en la llamada región del presal, en aguas profundas del Atlántico. Los sindicatos alegan que el nuevo Plan de Negocios y Gestión de Petrobras, que incluye una rebaja de las inversiones y la venta de activos, impactará en un sector que ya enfrenta problemas por la caída del precio internacional del crudo y el escándalo de corrupción que salpica a la petrolera estatal.
