Las lluvias y los deslaves han dejado un resultado trágico en Sri Lanka, especialmente en el municipio de Aranayake, en el centro del país, donde tres aldeas fueron arrasadas por un corrimiento de tierras que ha dejado, al menos, 134 desaparecidos y 14 de los 37 muertos registrados en el país.
Las precipitaciones que comenzaron el sábado 14 mantienen a la antigua Ceilán en jaque, con carreteras cortadas, ríos crecidos y el suministro eléctrico interrumpido en varias zonas del país, incluido Colombo.
Pero lo peor se lo ha llevado la montañosa provincia central de Sabaragamuva, específicamente Aranayake, donde un corrimiento de tierras se llevó tres aldeas dejando 134 desaparecidos, una cifra que pocos dudan aumentará en las próximas horas.
El jefe de la operación de rescate en la zona, el general Sudantha Ranasinghe, informó a periodistas que "14 cuerpos han sido recuperados hasta ahora" en esa zona en la que hay empadronados oficialmente 209 habitantes.
"Nos despertamos súbitamente por un fuerte ruido alrededor de las 10 de la noche, corrimos y vimos cómo una parte de la casa se la llevaba una montaña de tierra", relató a la televisión local Murugiah Rajendran, que pudo escapar del alud de lodo.
Rajendran señaló que pese a que habían sido advertidos del riego, no tenían adonde ir, por lo que se quedaron en la casa.
La incertidumbre por el número de víctimas ha acompañado los trabajos de rescate que desde última hora del martes realizan en la zona los efectivos del Ejército, ya que varias decenas de personas habían sido evacuadas del lugar.
"Hemos parado las operaciones por hoy porque ya ha anochecido y la operación ha continuado durante 20 horas", precisó Ranasinghe, al señalar que la búsqueda de víctimas y supervivientes continuará hoy jueves.
