El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Vladimir Aguilar, investigado por un caso de corrupción en la Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ), renunció ayer al cargo de forma irrevocable.
Aguilar, quien era el vocal décimo de la CSJ, anunció su dimisión durante una rueda de prensa el mismo día que el Congreso lo había citado a comparecer ante la Comisión Pesquisidora que investigará si hay indicios suficientes para retirarle la inmunidad.
"He tomado la decisión histórica de renunciar" porque "no me prestaré al show político", dijo Aguilar, al explicar que ya envió al Congreso una copia de su renuncia que presentó a la Corte.
La dimisión es "irrevocable" y de "inmediato", aseguró. Explicó que su renuncia se debe a que no está de acuerdo con que la CSJ haya dado luz verde a su antejuicio sin existir elementos de prueba en su contra. "Quiero expresar de forma enérgica mi inconformidad por la arbitrariedad de la Corte Suprema de Justicia de autorizar el antejuicio. No me siento cómodo con una corte que lo que pretende es 'notoriedad política'", sostuvo.
