AUDIENCIA
En un plazo de entre 60 a 120 días se celebrará una audiencia preliminar en la que el juez decidirá si los sospechosos serán enjuiciados o no.
La justicia de Honduras impuso ayer prisión preventiva y auto de formal procesamiento a los cuatro presuntos implicados en el asesinato, el 3 de marzo, de la defensora de derechos humanos Berta Cáceres, informaron fuentes judiciales.
El juez hondureño que instruye la causa admitió una acusación del Ministerio Público contra los sospechosos por el asesinato de Cáceres y asesinato en su grado de ejecución de tentativa contra el activista mexicano Gustavo Castro, director de la asociación Otros Mundos Chiapas y único testigo del crimen.
La portavoz del tribunal que lleva el caso, Bárbara Castillo, dijo a los periodistas que a los cuatro sospechosos se les dictó "auto de formal procesamiento con la medida cautelar de prisión preventiva".
Los acusados son Douglas Bustillo; Mariano Díaz Chávez, un mayor del Ejército hondureño; Edilson Duarte, capitán retirado; y Sergio Rodríguez, ejecutivo de la empresa Agua Zarca que impulsa un proyecto hidroeléctrico en el occidente de Honduras, al que se oponía Cáceres.
Berta Cáceres fue asesinada el pasado 3 de marzo en la ciudad occidental de La Esperanza, donde residía, al parecer por dos hombres armados.
Los presuntos autores del crimen de la dirigente ambientalista fueron capturados el lunes 2 en allanamientos simultáneos ejecutados en Tegucigalpa y la ciudad de La Ceiba, en el Caribe hondureño, en el marco de la "Operación Jaguar".
El mismo lunes que fueron detenidos los cuatro sospechosos fue arrestado Emerson Duarte, hermano gemelo de Edilson Duarte, pero se le había dejado en libertad en la ciudad caribeña de La Ceiba.
Pero, el viernes 6 el Ministerio Público hizo un requerimiento fiscal de Duarte, quien, según investigaciones, tenía en su poder el arma con la que Cáceres fue asesinada, por lo que ese día fue trasladado a Tegucigalpa para comparecer ante un juez en los próximos días.
