Recibidos con bebidas de ron y bailarines de salsa, los primeros pasajeros en arribar en un crucero de EE.UU. a Cuba en casi 40 años bajaron ayer para encontrarse con una multitud que vitoreó el renacimiento de los viajes comerciales en aguas que fueron escenario de medio siglo de hostilidades durante la Guerra Fría.
“Esto es historia”, dijo Mercedes López, una enfermera de 54 años que aguardó horas para ver al barco Adonia, de Carnival Cruise Line, con capacidad para 704 pasajeros, arribar a la terminal para cruceros de La Habana, la cual cuenta con dos espacios.
Muchos que observaban el festivo arribo elogiaron la decisión del gobierno cubano de retirar una antigua prohibición que impedía que las personas nacidas en la isla regresen a su patria por mar.
