El presidente de Bolivia, Evo Morales, destacó ayer la importancia de la unidad para superar los efectos del terremoto de magnitud 7,8 que el 16 de abril azotó varias zonas del norte de la costa ecuatoriana, dejando, hasta el momento, 659 muertos.
Morales, que llegó ayer a la ciudad ecuatoriana de Manta (oeste), una de las más afectadas por el terremoto, se solidarizó con Ecuador. "Mucha fuerza, somos una familia, parte de la Patria Grande, siempre estaremos (...), en lo que podamos, siempre acompañaremos esos problemas que se presentan", dijo el gobernante boliviano al asegurar que con "unidad" se pueden superar esta clase de problemas.
El mandatario lamentó los "momentos difíciles" por los que atraviesa Ecuador e insistió en que su nación estará siempre "a la orden para poder juntos trabajar, acompañar con lo poco que tenemos", dijo.
De su lado, el gobernante ecuatoriano, Rafael Correa, agradeció a Bolivia por la ayuda humanitaria enviada hasta el momento y por la que ayer trajo Morales en su visita al país andino.
