Los habitantes de la ciudad iraquí de Faluya, bajo control del grupo terrorista Estado Islámico (EI), sufren una grave situación de hambruna debido al bloqueo de las fuerzas gubernamentales, denunció ayer Human Rights Watch (HRW).
La población solo come pan elaborado con semillas de dátil y sopas de hierba, informaron a la ONG activistas que están en contacto con familias de Faluya.
HRW pidió al Gobierno iraquí que permita la entrada de ayuda a esa ciudad de la provincia occidental de Al Anbar. Subrayó que el EI debe dejar a los civiles salir de la urbe. Los escasos alimentos que quedan en la ciudad se venden a precios "desorbitados" que ascienden a 750 dólares un saco de 50 kilos de harina y a 500 una bolsa de azúcar, unos productos que en Bagdad cuestan 15 y 40 dólares.
