El Gobierno colombiano pidió ayer a la ciudadanía que no se deje intimidar por el "paro armado" convocado por el Clan Úsuga, la mayor banda criminal del país, en la región del Urabá (noroeste) y llamó a que se retomen las actividades en la zona.
"No hay derecho que estas organizaciones pretendan intimidar a los colombianos a través de este tipo de movilizaciones", dijo el vicepresidente colombiano, Germán Vargas Lleras, en el municipio de Carepa, Departamento de Antioquia, uno de los tres departamentos en los que está la región del Urabá.
El funcionario advirtió que este tipo de movilizaciones "no tienen otro propósito sino el reconocimiento de un estatus político que no van a lograr a través de estos mecanismos".
El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, invitó "a colegios y comercios a que transcurran su jornada con normalidad".
"No hay que atemorizarse ante amenazas", afirmó el funcionario.
