Más de 400 mujeres y niños que fueron secuestrados en la localidad de Damasak, en el norte de Nigeria, por el grupo yihadista Boko Haram hace un año permanecen en paradero desconocido, denunció ayer la organización Human Rights Watch (HRW).
En un comunicado, HRW denunció la inacción del Gobierno nigeriano ante el mayor secuestro de escolares perpetrado por el grupo terrorista, más conocido sin embargo por apresar a más de 200 niñas en Chibok.
