La justicia de EE.UU. desafió ayer a Irán al anunciar una investigación contra siete piratas informáticos iraníes, a los que acusa de aliarse con el régimen de los Ayatolás para atacar a docenas de bancos estadounidenses.
"Hoy desvelamos una investigación contra siete presuntos piratas informáticos empleados por compañías de seguridad informática que trabajan en nombre del Gobierno de Irán", destacó la fiscal general de EE.UU., Loretta Lynch, al informar del caso en una rueda de prensa en el Departamento de Justicia.
Esta es la primera vez que el Gobierno del presidente Barack Obama persigue por la vía judicial a ciudadanos iraníes por la ola de ataques cibernéticos contra instituciones estadounidenses que comenzaron en 2011, indicó a EFE un alto funcionario gubernamental que pidió el anonimato.
Los ataques se desarrollaron entre finales de 2011 y mediados de 2013 y afectaron a 46 compañías, la mayor parte de ellas del sistema financiero de Estados Unidos, entre las que destaca la bolsa de Nueva York y el mercado Nasdaq, la plaza de valores electrónica más grande de EE.UU. con más de 3.600 compañías.
