El rey de los belgas, Felipe, dijo ayer que responderá a los atentados de Bruselas, que han causado una treintena de muertos y más de 200 heridos, con "firmeza, calma y dignidad".
"Ante la amenaza seguiremos respondiendo juntos con firmeza, calma y dignidad", dijo el rey Felipe en un breve mensaje grabado dirigido a la nación y retransmitido por todas las cadenas de radio y televisión.
"Mantengamos la confianza en nosotros mismos, esta confianza es nuestra fuerza", añadió. El primer ministro, el liberal Charles Michel, en declaraciones ante la prensa anterior subrayó las "vidas rotas" que han dejado "los atentados más mortíferos" que ha sufrido su país, en un atentado de "la barbarie más extrema".
Michel se dirigió a los responsables de estos ataques, a quienes calificó de "enemigos bárbaros de la libertad y de la democracia", para asegurar que los belgas van a "seguir unidos" y "plenamente movilizados" con "con la determinación completa para proteger (sus) libertades y (su) estilo de vida".
Recordó que la libertad en Bélgica "ha sido golpeada" como en el pasado ya había ocurrido en otros países europeos como Francia y España, y consideró "importante" volver "progresivamente a una vida normal". El jefe del Gobierno belga, que recordó los tres días de luto oficial en el país, insistió en que las investigaciones para aclarar estos atentados van a continuar "noche y día".
El terrorismo golpeó nuevamente a Europa con los atentados de ayer en Bruselas, que han sido reivindicados por el yihadista Estado Islámico (EI) y que han causado, al menos, 34 muertos y dos centenares de heridos. Mientras el EI aceptó la autoría de los ataques, extremo que Bélgica está verificando, se sucedían los interrogatorios y las pesquisas en diversos puntos del país en busca de un hombre que se sospecha pudo ser el tercer terrorista del comando que atentó en el aeropuerto internacional de Zaventem, en Bruselas. Y es que, según el fiscal general belga, Frédéric Van Leeuw, hay imágenes con tres hombres sospechosos de ser los autores del atentado contra el aeropuerto, dos de los cuales probablemente cometieron un acto suicida y el tercero sería al que se está buscando.
En el aeropuerto hubo dos explosiones -una cerca de las instalaciones de la compañía Brussels Airlines y otra en las proximidades de la recepción de American Airlines- que causaron 14 muertos y un centenar de heridos, tras lo que se escucharon otras deflagraciones debidas a la acción de los artificieros para neutralizar un tercer artefacto. Poco después, se registró una explosión en la estación de metro de Maalbeek, en el barrio donde se encuentran la mayor parte de las sedes de las instituciones europeas, que provocó 20 víctimas mortales y otro centenar de heridos.
La investigación está abierta y, en el marco de ella, las fuerzas de seguridad belgas han encontrado un artefacto explosivo, productos químicos y una bandera del EI en el registro de una vivienda en el distrito bruselense de Schaerbeek.
