El Gobierno argentino logró ayer un importante avance para cerrar el conflicto con acreedores por deuda en mora desde 2001 al obtener el aval de la Cámara de Diputados al proyecto de ley para poder pagar a los tenedores de bonos litigantes, que requiere ahora la aprobación del Senado.
El frente gobernante Cambiemos, con 89 legisladores, obtuvo un apoyo opositor superior al esperado y se impuso en la votación de la Cámara baja por 165 votos contra 86 tras un maratónico debate de casi 20 horas. "No es que vaya a caer maná del cielo, pero hemos dado un paso muy significativo, muy importante", dijo a los medios el presidente de Cambiemos en la Cámara baja, Mario Negri.
Entre los aliados del oficialismo figuraron los 24 legisladores que responden al peronista Sergio Massa, líder del Frente Renovador, y los 17 diputados que se escindieron del Frente para la Victoria (FpV) para constituirse como bloque Justicialista. Como contrapartida, Massa exigió al Gobierno que trate "con la misma urgencia" medidas para combatir la inflación y reducir la carga tributaria a los trabajadores.
El presidente argentino, Mauricio Macri contó incluso con el inesperado apoyo de cinco diputados del FpV, que se diferenciaron de sus compañeros de partido y dejaron aún más en evidencia las diferencias internas en la principal fuerza opositora, que cuenta con 80 legisladores y había ordenado votar en contra. La iniciativa oficialista autoriza al Gobierno a pagar a aquellos acreedores que poseen títulos argentinos en mora desde finales de 2001 y que no entraron a las reestructuraciones de 2005 y 2010. Estos incluyen a poderosos fondos de inversión que litigan contra Argentina en tribunales de Nueva York desde hace una década, y que cuentan con una sentencia de pago a su favor firmada por el juez Thomas Griesa, y a otros acreedores, como inversores individuales italianos.
