Las evidencias de la relación entre el virus del Zika y el repunte de casos de microcefalia en Brasil y del síndrome de Guillain-Barré (SGB) en nueve países siguen creciendo, pero aún no son suficientes para declarar una causalidad directa.
Esa es la evaluación de la situación que hizo ayer el director de emergencias y epidemias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Bruce Aylward, en Ginebra.
"Las evidencias se han acumulado en las últimas semanas y al mismo tiempo no se han identificado contra-evidencias, pero aún no tenemos resultados definitivos", afirmó Aylward en rueda de prensa.
El experto explicó que, si bien el aumento de casos de microcefalia en Brasil "ha sido espectacular" con respecto a antes que se detectara la presencia del zika, el hecho de que los casos de esta malformación sólo se hayan detectado en esta nación y no en otras arroja muchas incógnitas.
