El fiscal general ante la Cámara del Crimen de Argentina, Ricardo Sáenz, pidió ayer públicamente investigar el rol que jugó en el deceso de su colega Alberto Nisman el técnico informático Diego Lagomarsino, propietario del arma que lo mató, en enero de 2015.
"Pedí que a Lagormarsino se lo impute por todas las hipótesis. Creo hay que investigarlo", dijo a radio Continental Sáenz, una semana después de convertirse en el primer funcionario judicial en sostener que Nisman fue víctima de un homicidio. "La jueza (Fabiana Palmaghini) y la fiscal (Viviana Fein) están llevando a cabo una ficción en la que solo se le imputó a Lagomarsino por la entrega del arma", dijo el fiscal. El fiscal aplaudió la decisión de la jueza Palmaghini de ceder la causa a la Justicia Federal.
