La Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) cerró ayer tres días de negociaciones ensombrecida por el creciente pesimismo con respecto a las opciones de éxito del acuerdo sobre Siria alcanzado el viernes por Estados Unidos y Rusia.
Mientras las reuniones proseguían en la ciudad alemana, las tropas del presidente sirio, Bachar Al Asad, avanzan sobre Alepo con ayuda aérea rusa, Turquía bombardea al ejército sirio y a las milicias kurdas, y Riad estudia mandar soldados para apoyar a la oposición moderada.
El exsecretario general de la ONU Kofi Annan ligó por su parte el surgimiento del terrorismo yihadista en todo el mundo a la "falta de perspectivas" de la juventud en las regiones pobres y llamó la atención sobre grupos como Boko Haram.
