La Policía alemana investiga cuatro ataques contra albergues de refugiados registrados en distintas localidades del estado federado de Sajonia (este del país) entre el viernes y el sábado, que causaron diversos daños materiales.
"Hay un ambiente de pogromo que está adquiriendo una intensidad peligrosa", alertó ayer el jefe de la policía de Sajonia, Bernd Merbitz, en una entrevista con el periódico regional "Leipziger Volkszeitung".
Merbitz se muestra "realmente preocupado" por la situación y denuncia que haya personas que estén instrumentalizando el miedo de algunos ciudadanos para generar un ambiente de "histeria" ante la llegada de refugiados y para justificar actos violentos.
Las investigaciones de los últimos cuatro casos las ha asumido el departamento encargado de perseguir los delitos cometidos por la ultraderecha en Sajonia.
Dos de los albergues atacados se encuentran en Leipzig, la capital del estado federado.
En el primero de los casos, la Policía busca a una persona que vertió un líquido inflamable en varios de los pisos de un edificio preparado para alojar a solicitantes de asilo, aunque el fuego prendido en la alfombra de la entrada no llegó a extenderse. En el segundo ataque están presuntamente implicadas, según los medios locales, entre cinco y siete personas que en la tarde del sábado 30 lanzaron contra la fachada de un futuro albergue un artefacto explosivo.
