El presidente francés, François Hollande, reclamó ayer que Estados Unidos ponga fin ya al "vestigio de la Guerra Fría" que a su juicio supone el embargo económico y comercial que mantiene sobre Cuba.
Hollande recibió en el Palacio del Elíseo al primer presidente cubano que realiza una visita de Estado a Francia, Raúl Castro, con quien abogó por reforzar los vínculos económicos como modo de que Cuba "tome su lugar" en el concierto internacional.
En una declaración conjunta a la prensa, en la que no se admitieron preguntas, Hollande lanzó un llamamiento contundente al presidente estadounidense, Barack Obama, para que este vaya "hasta el final" para acabar con el bloqueo.
"Obama, que ya ha hecho numerosos gestos, debe, como él mismo ha dicho, ir hasta el final y permitir que este vestigio de la Guerra Fría termine", aseguró.
"Francia siempre ha estado convencida de que, pese a todas las tensiones internacionales que hayan podido existir, había la necesidad de levantar el embargo", agregó el mandatario Hollande.
Ese fue el mensaje, dijo, que transmitió al Gobierno cubano en su histórica visita a la isla en mayo de 2015, cuando se convirtió en uno de los primeros jefes de Estado occidentales en viajar a Cuba en décadas.
Especial protagonismo tuvo en la conversación entre ambos líderes el acuerdo alcanzado el 12 de diciembre de 2015 con el Club de París (que reúne a los principales acreedores de Cuba) para reestructurar una deuda de 11.100 millones de dólares en cesación de pagos desde 1986, de los cuales más de 4.000 millones correspondían a Francia.
Los acreedores condonaron ese día 8.500 millones de dólares correspondientes a intereses y la isla se comprometió a pagar los 2.600 millones de dólares restantes en un plazo de 18 años.
