El Gobierno de Irak debe proteger las fosas comunes halladas en el norte este país para que no se deterioren las pruebas del posible genocidio cometido por el grupo terrorista Estado Islámico (EI) contra la minoría yazidí.
Así lo solicitaron ayer Human Rights Watch (HRW) y el grupo de apoyo a los yazidíes Yazda, que advirtieron de que, desde que las fuerzas kurdas recuperaron el control de la zona del Monte Sinyar, muchas fosas son accesibles y se están exhumando los cuerpos sin expertos forenses.
"La justicia para las víctimas yazidíes de los asesinatos en masa del EI depende de la conservación de las tumbas del Monte Sinyar", aseguró el subdirector de HRW para Oriente Medio, Joe Stork, que pidió a las autoridades kurdas que protejan también las fosas de la degradación del clima y los animales. La mayoría de los cuerpos son yazidíes asesinados por el EI.
