Las bolsas latinoamericanas cerraron ayer con resultados dispares, entre los que destacaron las pérdidas en Buenos Aires (-4,08) y Sao Paulo (-1,08 %), tras una jornada en la que los precios del petróleo lastraron a los principales mercados del mundo.
Así, en Wall Street, el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, bajó un 1,56 % y terminó en 15.766,74 unidades; el selectivo S&P 500 perdió 1,17 % y se situó en 1.859,33 enteros; y el índice compuesto del mercado Nasdaq cedió 0,12 % y se ubicó en 4.471,69 puntos.
Los resultados de ayer los determinó un nuevo desplome del petróleo: el crudo de Texas, de referencia en EE.UU., cayó 6,71 % y cerró en 26,55 dólares, mientras el crudo Brent, de referencia en Europa y otros mercados, bajó 3,05 % y terminó en 27,88 dólares, ambos en niveles que no se veían hace más de 12 años. El miedo a que el exceso de oferta que sufre el petróleo se continúe agravando ante la desaceleración china y el regreso al mercado de Irán volvió a lastrar ayer los precios del crudo, que han caído cerca de un 25 % en lo que va de año y se sitúan en niveles de 2003.
Por la misma razón, en Europa todos los parqués cerraron con pérdidas, encabezadas por Milán, que cedió 4,83 %; seguida de Londres, que cayó el 3,46 %; París, el 3,45 %; Madrid, 3,20 % y Fráncfort, el 2,82 %.
En Latinoamérica, los operadores de varias de las bolsas de la región se sumaron a la oleada de ventas por la caída del crudo, con excepción de México, Colombia y Montevideo.
EXCESO DE OFERTA
El miedo a que el exceso de oferta que sufre el petróleo se continúe agravando ante la desaceleración china y el regreso al mercado de Irán volvió a lastrar ayer los precios del crudo, que han caído cerca de un 25 % en lo que va de año y se sitúan en niveles de 2003.
El estadounidense Texas (WTI) se desplomó hasta los 26,55 dólares, su mínimo en casi trece años, mientras que el Brent europeo rebasó a la baja los 28 dólares al cerrar en 27,88 dólares y el barril de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) cotizaba en 23,85 dólares. La ralentización de la economía china, que crece al menor ritmo del último cuarto de siglo, y las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que anticipa que la demanda de crudo avanzará más lento de lo esperado en 2016, han avivado el temor a que aumente el volumen de barriles que cada día quedan sin comprador.
El visto bueno de la comunidad internacional a que Teherán vuelva a exportar crudo tras cuatro años de veto por su programa nuclear amenaza con inundar aún más un mercado asfixiado por el exceso de producción. "Va a llegar aún más petróleo en un momento en el que no se necesita. Eso significa que el desequilibro entre la oferta y la demanda aumentará, por lo que es más difícil que los precios recuperen la normalidad", dijo a EFE Dominic Haywood, analista de Energy Aspects.
