La tensión en la frontera intercoreana subió ayer otro peldaño después de que Seúl y Pionyang reanudaron, dos días después del ensayo atómico norcoreano, sus respectivas emisiones propagandísticas, algo que ha generado previamente choques militares entre los dos países.
Los primeros en iniciar esta particular "batalla de altavoces" a través de la DMZ (siglas de "zona desmilitarizada", la demarcación que separa las dos Estados) fueron las fuerzas surcoreanas, que han prometido una "respuesta inmediata" si Corea del Norte ataca los aparatos que emiten los mensajes, tal y como hizo en agosto de 2015.
En este sentido, fuentes militares han asegurado que Seúl tiene desplegados misiles tácticos y cañones móviles de artillería K-9 Thunder en la zona.
