El exvicepresidente de la FIFA Eugenio Figueredo recibió ayer el alta médica y abandonó el centro hospitalario de Montevideo en el que pasó la noche debido a una afección cardiaca para regresar a la Cárcel Central de la capital uruguaya.
Figueredo, quien es juzgado por presuntos delitos de estafa y lavado de activos durante el periodo en que estuvo al frente de la Conmebol, fue internado el viernes.
El expresidente de la Conmebol fue trasladado a un centro hospitalario aquejado de una afección cardiaca.
Figueredo sufrió una "afección cardiaca" y fue trasladado a un hospital de la mutualista Asociación Española, donde "dependiendo de su estado de salud" y "si los médicos lo autorizan" puede quedar hospitalizado, dijo Karen Pintos.
El expresidente de la Conmebol, que estuvo preso en Zúrich desde mayo por una investigación anticorrupción de la justicia de Estados Unidos contra altos cargos de la FIFA, llegó ayer extraditado a Montevideo para declarar en el juzgado de crimen organizado acusado de estafa y lavado de dinero cuando dirigía el ente sudamericano.
Horas antes de la audiencia y mientras Figueredo aún volaba hacia la capital uruguaya, Pintos manifestó a Efe que su defendido llegaba "en un estado de salud delicado", a lo que se sumaba su avanzada edad, 83 años.
"Sus problemas de salud están certificados y van a ser valorados por un médico forense, pero prefiero no manejarlos públicamente por respeto a su familia", agregó ayer la abogada, que recordó que antes de su privación de libertad "ya padecía un cúmulo de enfermedades".
Por todo ello, Pintos pidió en la audiencia prisión domiciliaria para su cliente.
