El ruido de una explosión se escucha claramente en las cajas negras del avión ruso que se estrelló el sábado 31 en la península del Sinaí, informó al canal de televisión público francés France 2 uno de los investigadores que ha tenido acceso a esa grabación.
Según esta fuente, que no fue identificada, la explosión no tuvo lugar tras una avería del motor, lo que abunda en las sospechas de que pudo deberse a un artefacto dentro del aparato.
"La tesis del atentado al Airbus A321 ruso que se estrelló en el Sinaí se concreta", señaló la cadena pública.
"Todo es normal, absolutamente normal durante el vuelo y de repente nada más", publicaron varios medios franceses, haciéndose eco de las declaraciones de una de las fuentes que tuvo acceso a las grabaciones.
Al parecer fue algo "repentino, de ahí que el piloto no tuviese siquiera tiempo de enviar un mensaje de socorro", analizaba un experto a la cadena de televisión de información continua Bfmtv, que como todos los medios franceses están dando gran importancia al posible atentado.
Según la página de internet del periódico "Le Monde", algunas de las piezas que aparecen en las fotos de los restos del aparato, en el que fallecieron las 224 personas que se encontraban a bordo, están acribilladas por impactos desde el interior al exterior, "lo que acredita más bien la tesis de un estallido".
La Agencia de Investigación Francesa (BEA) ha enviado a Egipto a cinco de sus expertos para analizar las causas del siniestro, a los que se sumaron otros seis técnicos que mandó la compañía constructora de la aeronave, Airbus.
La BEA -uno de los organismos de investigación de accidentes aéreos más reputados del mundo- explicó que participa en la investigación como representante del Estado de concepción del avión, junto a sus homólogas de Alemania, donde se construyó el aparato, y de Rusia, país que lo explotaba.
TURISTAS
Un primer grupo de turistas británicos que estaba desde el miércoles en la localidad egipcia de Sharm el Sheij por motivos de seguridad llegó ayer al Reino Unido, entre sospechas de que una bomba causó el siniestro de un avión ruso el sábado 31 de octubre.
Al igual que lo hizo el Reino Unido el miércoles, Rusia decidió ayer suspender las conexiones con la localidad turística de Sharm al Sheij, dejando aislados a miles de viajeros, ante indicios de que una bomba pudo causar el sábado el accidente en el aire del Airbus A-321 de la compañía rusa MetroJet, que iba de ese enclave egipcio a San Petersburgo.
