La aviación de Rusia atacó 120 "objetivos terroristas" en las últimas 24 horas en varias provincias sirias, afirmó ayer una fuente castrense a la agencia de noticias oficial del país árabe, Sana.
Según esa fuente, los aviones rusos han efectuado 70 salidas en las provincias de Idleb, Alepo y Latakia, en el norte; Homs, en el centro, y en Rif Damasco, que rodea la capital.
Los bombardeos causaron la destrucción de 11 centros de comando de organizaciones terroristas, entre los que figura uno en Mesraba, en la periferia damascena, agregó Sana.
También destrozaron dos fábricas de explosivos, 70 posiciones fortificadas y puntos de aprovisionamiento, 21 bases de entrenamiento y tres depósitos de armas. Moscú es uno de los principales aliados internacionales del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.
El 30 de septiembre, la fuerza aérea de Rusia inició una campaña de bombardeos en Siria, su primera intervención militar directa en el conflicto en el país árabe desde su comienzo en marzo de 2011.
ESTADOS UNIDOS
Las perspectivas de una mayor influencia de Rusia en Oriente Medio se han "exagerado" y Moscú pronto se dará cuenta de que "todo el mundo suní está en su contra" tras su incursión en Siria, afirmó ayer la principal responsable del Departamento de Estado de EE.UU. para la región, Anne Patterson.
"Es importante recordar que Rusia entró en Siria porque (Bachar) al Asad estaba débil y bajo mucha presión desde varias direcciones. Y creo que pronto se darán cuenta de que todo el mundo suní está en su contra", dijo Patterson en una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense.
"Muchos de nuestros aliados en el Golfo (Pérsico) nos han dicho que, en términos de yihadistas y extremistas, todavía no hemos visto nada, porque llegarán a Siria en números aún más amplios para luchar contra los rusos", agregó Patterson, quien ocupa el cargo de secretaria adjunta de Estado estadounidense para Oriente Próximo.
En ese sentido, Patterson consideró que "las perspectivas sobre la influencia rusa en la región se han exagerado", al recordar que los países del Golfo "viven de forma muy segura bajo el paraguas de defensa de EE.UU., que los protege de Irán y otras amenazas".
"Saben, porque no son estúpidos, que los rusos no pueden replicar eso. Saben que los rusos pueden proporcionar algo de equipos militares, pero que el mejor socio para su desarrollo militar es Estados Unidos", apuntó.
