La espiral de violencia entre Israel y Palestina cumplió ayer tres semanas con la retórica de los dirigentes en posiciones cada vez más enconadas, mientras la diplomacia internacional trata de frenar el conflicto.
Con más de 60 muertos y un millar de heridos, la situación de tensión y volatilidad en los territorios ocupados e Israel no tiene parangón desde hace más de una década. La violencia se vive en la zona desde el 1 de octubre.
