Al menos 36 rebeldes de tendencia islámica y 21 efectivos de las fuerzas gubernamentales han muerto desde el inicio el viernes 16 hasta ayer domingo de una ofensiva militar del régimen sirio al sur de la ciudad de Alepo, la mayor del norte de Siria.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, el ejército sirio y sus milicianos afines tomaron el control de las zonas de Abtin, Tel al Shahid y Kedar.
Los combates prosiguen en los alrededores de Yabal Azan, mientras que la situación de la localidad de Shaghila es dudosa ya que cayó en manos del régimen, pero los rebeldes contraatacaron.
La ofensiva terrestre, en la que participan milicianos iraníes y del grupo chií libanés Hizbulá, cuenta con la cobertura de la aviación siria y rusa, que están bombardeando posiciones de los rebeldes.
Por su parte, los insurgentes consiguieron dejar inservibles vehículos blindados y tanques de las Fuerzas Armadas.
Las tropas gubernamentales también se enfrentan al grupo terrorista Estado Islámico (EI) en el este de la provincia de Alepo donde, según una fuente militar citada por la agencia oficial Sana, destruyeron varias guaridas de los yihadistas en la zona de Tal Sabin y en los pueblos de Al Yaberiyeh y Rasm al Abd.
Con todas estas operaciones, el Ejército sirio pretende recuperar Alepo y romper el cerco impuesto por el EI al aeropuerto militar de Kueires, donde están atrapados desde hace meses efectivos gubernamentales.
