Rusia ha reducido la intensidad de sus bombardeos contra el Estado Islámico (EI) en Siria debido al inicio una ofensiva gubernamental contra las posiciones de los yihadistas en el país árabe.
"El motivo es que, debido a la ofensiva lanzada por las Fuerzas Armadas sirias, está cambiando la línea del confrontación con el EI", explicó hoy Ígor Konashenkov, portavoz del Ministerio de Defensa ruso, en su parte diario.
En las últimas 24 horas, la aviación rusa efectuó un total de 33 misiones contra objetivos yihadistas, menos de la mitad de las perpetradas el martes, cuando los bombarderos rusos atacaron 86 infraestructuras terroristas. Desde el inicio de los bombardeos a finales de septiembre, los aviones rusos incrementaron gradualmente el número de misiones de ataque, con el objetivo precisamente de allanar el camino para una ofensiva gubernamental en provincias estratégicas como Latakia, donde se encuentra emplazada la escuadrilla rusa.
En esta ocasión, los aviones rusos destruyeron arsenales y campos de entrenamiento del EI en las provincias de Damasco, Idleb, Hama, Alepo y Deir ez Zor. En concreto, cerca de la ciudad de Guta, los bombarderos rusos S-34 destruyeron una posición equipada con un sistema con misiles antiaéreos OSA, que los yihadistas habían arrebatado al Ejército sirio. Rusia ha intensificado el uso de aviones no tripulados (drones) para de recabar valiosa información.
