La falta de precipitaciones pluviales y los embates climáticos empiezan a cobrar factura en el Departamento. Al menos 13 municipios de Potosí se declararon formalmente en estado de emergencia a raíz de la crisis hídrica que estrangula sus respectivas jurisdicciones. El fenómeno “El Niño” actualmente pone en vilo tanto el consumo humano como la producción agrícola.
La situación fue confirmada a El Potosí por el director de la Asociación de Municipios de Potosí (Andepo), Iver Zapata, quien detalló que los escenarios más críticos se concentran en la capital de Departamento, además de las regiones de Uncía, Llallagua, Pocoata y Chayanta.
"Lastimosamente no estamos preparados para cualquier desastre natural. En esta gestión con el fenómeno 'El Niño' vamos a ser castigados fuertemente", advirtió Zapata al anunciar la realización de un taller masivo con los gobiernos municipales para exigir la presentación de urgentes planes de contingencia.
En la ciudad de Potosí, la escasez obliga a implementar un esquema de racionamiento por horas y carros cisterna. El líquido elemento llega a los grifos de los hogares únicamente en la madrugada, por un lapso escaso de dos a tres horas. Si bien la Alcaldía destinó 7.5 millones de Bolivianos para mitigar la emergencia, el presupuesto es catalogado como insuficiente para ejecutar proyectos de magnitud que garanticen la aducción de agua a la Villa Imperial.
