La renuncia de Alejandra Sivila al cargo de secretaria de Desarrollo Humano del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí no sería simplemente una cuestión administrativa. Detrás de su decisión surgen denuncias de presuntas presiones y extorsión que apuntan al control de cargos en la Intendencia Municipal y que podrían tener ramificaciones en otras dependencias de la Alcaldía.
Sivila presentó su renuncia el viernes, sin ofrecer inicialmente explicaciones públicas sobre su decisión. Sin embargo, en contactos con El Potosí, afirmó que habría sido objeto de presiones prácticamente desde que asumió el cargo, las cuales habrían llegado al extremo de amenazar su integridad familiar.
La exsecretaria tuvo una fugaz, pero prestigiosa gestión como alcaldesa suplente de Potosí. Tras la posesión de William Cervantes como alcalde electo y titular, fue designada secretaria de Desarrollo Humano. Su renuncia podría interrumpir su carrera en la administración pública.
Una investigación iniciada por este diario, que tuvo acceso a archivos confidenciales y capturas de pantalla de conversaciones telefónicas, apunta a que uno de los principales motivos del conflicto habría sido la destitución del entonces director de Seguridad Ciudadana, el capitán Iver Alejandro de Villegas.
PRESIONES POR CARGOS
Según Sivila, sus problemas comenzaron cuando todavía ejercía como alcaldesa suplente y decidió destituir a De Villegas. A partir de entonces, habría recibido insistentes pedidos para que el funcionario fuera restituido en el cargo.
Las capturas de pantalla examinadas por El Potosí muestran conversaciones en las que aparentemente se solicita la reincorporación del capitán y se hacen referencias a cargos pendientes, reuniones con autoridades municipales y decisiones administrativas.
La exsecretaria señaló que las presiones provenían de diferentes frentes. Entre ellos mencionó a su exsecretaria y a representantes de juntas de padres de familia que, según su versión, se habrían involucrado más allá de lo legalmente permitido en el proceso de contratación del desayuno escolar.
Sivila también afirmó que fue objeto de una campaña mediática que intentó vincularla con un supuesto manejo irregular de los recursos destinados al desayuno escolar. Este viernes, después de que presentara su carta de renuncia, varias cuentas de Facebook y otras redes sociales difundieron publicaciones que especulaban sobre una posible relación entre su decisión y presuntos actos de corrupción.
Sin embargo, los mensajes y documentos recopilados por este diario apuntan a una explicación diferente: la exsecretaria habría sido víctima de presiones relacionadas con la disputa por cargos públicos.
LA EXSECRETARIA NIEGA ACUSACIONES
El Potosí confrontó la versión de Sivila con la de la exsecretaria señalada, quien pidió mantener su identidad en reserva porque, según dijo, ha recibido amenazas y teme por su integridad física.
