El Gobierno Autónomo Municipal de Potosí convocó a representantes del transporte y de las juntas vecinales para conformar una comisión que analizará la incidencia del incremento en el precio del diésel sobre las tarifas de los micros y minibuses.
El alcalde Williams Cervantes realizó el anuncio tras la suspensión de la subvención al precio del diésel y la elevación de su costo a 17,95 bolivianos por litro.
Aclaró que, una vez que el Gobierno definió este cambio trascendental en el sistema de importación y comercialización del diésel, son los gobiernos municipales los que deben asumir la responsabilidad de establecer un estudio sobre la incidencia de este componente en la tarifa del transporte masivo y, eventualmente, definir una nueva escala de precios.
La comisión tiene previsto iniciar hoy el análisis de los componentes de la tarifa del transporte y, en el menor tiempo posible, establecer una propuesta que permita alcanzar un acuerdo entre las partes, velando por los intereses de unos y otros.
El análisis de los costos no será fácil, puesto que, de por medio, existen los intereses de los transportistas de establecer un pasaje lo más alto posible para garantizar los beneficios de todos sus afiliados, aunque algunos cuentan con vehículos que trabajan con gasolina y que no fueron afectados por el alza de este carburante.
CONTROL
Los dirigentes vecinales ya habían hecho conocer que no permitirán un incremento irracional de los pasajes, como pretenden algunos transportistas que habrían expresado su deseo de que el pasaje para mayores se eleve a 6 bolivianos. Esta propuesta es considerada abusiva, debido a que el precio del combustible es solamente uno de los componentes de la estructura tarifaria.
En algunas regiones del país se habría definido un incremento de entre 0,50 y 1 boliviano, mientras que en otras se intenta consolidar un pasaje de 6 bolivianos, sin tomar en cuenta los efectos negativos que esto podría generar en el propio sector del transporte, ya que podría provocar que una gran parte de la población deje de utilizar el servicio y que los dirigentes impulsen el transporte libre.
Algunos indicaron que este es el momento en el que se debe analizar el tema con serenidad, dejando de lado los intereses sectoriales, puesto que muchos transportistas señalaban que, antes del retiro de la subvención, debido a la escasez de carburantes, compraban el litro de diésel en el mercado negro hasta en 20 bolivianos.
