El abastecimiento regular de gasolina en la ciudad de Potosí está condicionado por la falta de transporte para trasladar el combustible. YPFB requiere al menos diez cisternas diarias para movilizar unos 300.000 litros, pero actualmente solo llegan entre cuatro y cinco, que resulta insuficiente para atender la demanda del parque automotor.
Así lo confirmó a El Potosí el gerente regional de Comercialización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Marvin Loaiza, quien explicó que la cantidad de combustible que llega a la Villa Imperial depende directamente del número de cisternas que logran completar el traslado.
“Si tendríamos todos los días 300.000 litros, tanto en gasolina como en diésel, las filas tendrían que desaparecer. Lamentablemente no es así, solo nos llegan entre cuatro a cinco”, afirmó.
De las pocas cisternas que llegan a Potosí, en algunos casos solo se distribuyen entre 14.000 y 15.000 litros de gasolina, una cantidad que no permite cubrir la demanda diaria. Con un flujo regular de diez cisternas, YPFB podría incrementar la distribución hasta aproximadamente 25.000 litros diarios por estación de servicio, explicó Loaiza.
“Mucho depende de lo que llega”, señaló Loaiza, y reveló que la Gerencia de YPFB Refinación debería entregar, de acuerdo con su proyección, al menos 250.000 litros de combustible para Potosí; sin embargo, ese volumen no se estaría cumpliendo y existiría un déficit cercano al 40 por ciento.
El principal cuello de botella estaría en el transporte del combustible desde los centros de abastecimiento. Según Loaiza, el costo del flete estaría desincentivando a los propietarios de cisternas para realizar el traslado hasta Potosí.
