“Lamentamos la apropiación indebida de elementos culturales bolivianos por parte de potencias extranjeras”, dijo este lunes el director de la Casa Nacional de Moneda, Daniel Oropeza Alba, en el acto central que se realizó en ese repositorio con motivo del Día Nacional de la Morenada.
La Casa de Moneda convocó a los dirigentes de las siete fraternidades de morenada que tienen vigencia en esta ciudad, además de fraternos, folkloristas, músicos, bordadores y otros actores culturales involucrados en la investigación y desarrollo de la danza para entregar reconocimientos a su labor.
En su discurso, Oropeza dijo que otros países se están apropiando de danzas y otros elementos culturales de Bolivia sin más argumentos que orígenes compartidos, pero sin presentar pruebas consistentes respecto a estos.
En cambio, en Potosí, se ha realizado investigaciones respecto al origen de danzas como el tinku, diablada y morenada. En el caso de esta última, se partió desde el trabajo de un investigador colombiano, Hermes Tovar Pinzón, quien encontró documentos que prueban la existencia de mercados de esclavos africanos en Potosí, en el periodo virreinal.
El jefe del Archivo de Histórico de Potosí, Juan José Toro, dijo que a ese trabajo se sumó el hallazgo de testamentos originales de principios del siglo XVII que se remontan al origen de colonias de esclavos africanos en las haciendas próximas a Potosí desde por lo menos fines del siglo XVI.
Las colonias de africanos y sus descendientes subsistieron durante todo el periodo virreinal, hasta la presidencia de Belzu, que consiguió otorgarles libertad efectiva y, luego de liberarse, los afrodescendientes emigraron masivamente a los yungas.
En su estancia de más de tres siglos, los afrodescendientes dejaron su cultura en las provincias Saavedra, Linares, en los Cintis de Chuquisaca y en la propia Villa Imperial, incluyendo la danza de la morenada.
La versión del origen potosino de la morenada se basa en varios documentos del periodo virreinal, algunos de los cuales incluso fueron registrados en la Memoria del Mundo de la Unesco.
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