La falta de combustible obligó a conductores del transporte público y privado a movilizarse y protagonizar bloqueos en diferentes calles de la ciudad de Potosí, donde el caos se apoderó de varios sectores debido a la crisis energética que afecta a la Villa Imperial.
En uno de los puntos, los conductores intentaron bloquear el paso de los danzarines a la altura de la avenida Litoral.
El cruce de palabras fue el común denominador durante las movilizaciones. Aunque no se reportaron agresiones físicas, en algunos puntos la tensión estuvo a punto de derivar en enfrentamientos.
“No hay paso, no hay gasolina”, vociferaban los manifestantes, quienes se autoconvocaron ante la falta de combustible. Muchos aseguran que desde hace cuatro días no logran cargar gasolina en los surtidores, donde permanecen día y noche en largas filas.
No obstante, las autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) guardan silencio frente a la crisis de combustible que atraviesa la Villa Imperial.
En cada uno de los nueve surtidores de la ciudad se registran kilométricas filas de vehículos que buscan abastecerse de combustible. Esta situación es aprovechada por algunos taxistas, que cobran tarifas superiores a los 30 bolivianos por carrera.
El tráfico vehicular en la ciudad de Potosí ha disminuido considerablemente, debido a que una gran cantidad de motorizados permanece en las filas de las estaciones de servicio. Según estimaciones de los propios conductores, cerca del 80 por ciento del parque automotor se encuentra afectado por la escasez de combustible.
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