La crisis provocada por los bloqueos comienza a sentirse con fuerza en los hogares potosinos. La escasez de alimentos, el incremento de precios y las largas filas por combustible ya golpean la economía y la tranquilidad de cientos de familias que ven cómo los productos básicos desaparecen gradualmente de mercados y centros de abasto.
Frente a ese escenario, la Defensoría del Pueblo, a través de la Delegación Defensorial Departamental de Potosí, lanzó una alerta por el desabastecimiento que empieza a afectar a la población y pidió a las partes en conflicto priorizar el diálogo antes de que la situación derive en una emergencia social aún mayor.
La delegada defensorial departamental, Jackeline Alarcón, expresó su preocupación por el impacto que generan los más de 25 puntos de bloqueo instalados en distintas rutas del Departamento y del país, situación que dificulta el ingreso de alimentos, carburantes, medicamentos y otros productos esenciales para la ciudadanía.
