La primera sesión ordinaria del año de la Asamblea Legislativa Departamental de Potosí (ALD), en la que se debía aprobar tres proyectos de construcción, se convirtió en espacio de pulseta política porque asambleístas del Movimiento Al Socialismo (MAS) reflotaron su pedido de cesar de sus funciones al gobernador interino Marco Antonio Copa.
Al inicio de la sesión surgió el pedido de la asambleísta Karrie Puma Miranda (MAS) de que se modifique el orden del día incorporando el tema de la abrogación de la designación de Marco Copa como gobernador en suplencia temporal quien ejerce el cargo por el tiempo de impedimento del titular Jhonny Mamani.
El presidente de la Asamblea, Grover Yelma, aclaró que la resolución 142 establece que Copa deberá estar en el cargo por el tiempo de impedimento de Mamani y no llegó a la directiva ninguna nota de renuncia del titular, ni otro documento.
Además, señaló que no se puede abrogar una resolución, de acuerdo con el reglamento de la asamblea.
“Si ustedes quieren tratar este punto (anular la designación de Copa) hagan llegar un informe fundamentado”, afirmó.
Se puso a consideración la aprobación de la convocatoria, tal como estaba, sin incluir el punto relacionado a Copa. Hubo seis votos, por lo que no se aprobó la convocatoria y se cerró la sesión. Tras ese cierre, Yelma salió del salón de deliberaciones y dejó a la directiva sin quórum para dirigir la sesión. Estos hechos ocurrieron en medio de una serie de actos irregulares como el silenciamiento de los micrófonos de los asambleístas, la interrupción de la transmisión pública y hasta el corte de la energía eléctrica.
Los asambleístas que se quedaron, los elegidos en las listas del MAS, AS y la agrupación de Marco Pumari, decidieron continuar la sesión calificando la salida de dos miembros de la directiva como una fuga. La sesión fue instalada bajo la dirección del segundo vocal, Reinaldo Romana, y la secretaria Amalia Capusiri.
