En maratónicas reuniones, el viceministro de culturas, Andrés Zaratti, termina de afinar el Plan de Manejo para el Sitio Potosí y el informe sobre cómo se desarrolló la festividad de Ch’utillos luego de que fue inscrita en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI).
El Plan de Manejo tiene que ver con el Cerro Rico, las lagunas, los ingenios de la ribera y el casco histórico de Potosí, inscritos en la lista del Patrimonio Cultural de la Unesco en 1987, pero incluidos también en la lista de Patrimonio en riesgo a partir de 2014. En la reunión en la que se consideró este tema, se lamentó la ausencia de instituciones directamente involucradas en el manejo del Cerro Rico, como la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM). Pese a ello, se decidió terminar con los ajustes al plan en el plazo concedido por la Unesco, que expira en este mes.
En la reunión, tanto la Gobernación como la Alcaldía informaron sobre el trabajo realizado en sus respectivas jurisdicciones para ajustarse al plan de manejo, pero, en lo que hace a la preservación del Cerro Rico, señalaron que la AJAM casi nunca participó en las reuniones pese a que el manejo de las concesiones es parte de sus responsabilidades.
Los representantes de la Administración Autónoma Para Obras Sanitarias (Aapos) advirtieron que los trabajos mineros ilegales en la serranía del Kari Kari están poniendo en riesgo a las lagunas, que forman parte del sitio Potosí, pero no se ha podido frenarlos pese a que se interpuso acciones legales.
La Secretaría Departamental de Madre Tierra de la Gobernación afirmó que cumple con su labor de fiscalizar el cumplimiento de la Ley de Medio Ambiente, pero esto fue refutado cuando se dijo que ninguna de las operaciones mineras cuenta con licencia ambiental.
