El festejo lila se vio ensombrecido cuando un bus que transportaba a los hinchas de Real Potosí fue atacado a pedradas por un grupo de vándalos que se desplazaba en cuatro motocicletas. El hecho ocurrió mientras la delegación abandonaba Santa Cruz, minutos después de celebrarse el ascenso obtenido en la Copa Simón Bolívar.
Los motociclistas siguieron al vehículo durante varios metros y lanzaron piedras de gran tamaño contra los laterales, haciendo trizas los vidrios. Aunque ninguno de los aficionados resultó herido por los fragmentos que ingresaron al interior, uno de ellos sufrió una crisis nerviosa al ver cómo las piedras atravesaban las ventanas rotas, por lo que tuvo que ser contenido por sus compañeros.
Al momento del ataque, los hinchas todavía coreaban cánticos por el regreso de Real Potosí a la División Profesional, logrado tras el empate 1-1 frente a San Juan FC que definió la serie por gol diferencia. La agresión tomó por sorpresa a todos y dejó en evidencia la escasa reacción inicial de la Policía cruceña, que tardó varios minutos en presentarse.
