La Intendencia Municipal anunció que el precio del pan de batalla debe ser de 40 centavos de Boliviano con un peso de entre 50 a 60 gramos y que otros pesos y precios están prohibidos.
El anuncio lo realizó el intendente municipal, Bladimir Martínez, quien indicó que ese es el precio que se encuentra vigente debido a las dificultades que se tenía para la comercialización del alimento en 33 centavos de Boliviano y harán respetar.
El anuncio llega en un momento en el que los panificadores asociados realizaron un incremento unilateral de 10 centavos de Boliviano al pan y en algunos casos un producto que tiene menos de 40 gramos.
Los panificadores señalan que no recibieron la harina subvencionada desde el mes de septiembre por lo cual se vieron en la obligación de comprar el producto en el mercado en mayor precio lo que sube sus costos de producción y les obligó a elevar el precio a 50 centavos de Boliviano.
El dirigente de los panificadores, José Luis Llanos, expresó su predisposición para dialogar con las autoridades ediles sobre el precio del pan.
DENUNCIA
Las amas de casa denunciaron que los que venden pan estaban comercializando el llamado pan mixto, con un peso de entre 30 a 45 gramos y ninguno de los productos estaba en el margen de los 50 y 60 gramos.
Indicaron que los panificadores estaban elaborando el pan mixto solo con la finalidad de subir el precio porque el alimento llamado especial debería tener 100 gramos.
Elevando el precio a 50 centavos de Boliviano y bajando el peso a 30 gramos los comerciantes podrían estarían duplicando sus beneficios lo cual es cuestionado por las amas de casa que demandan la clausura de los locales.
SANCIONES
El presidente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve), Luis Miguel Leandro, indicó que en una reunión la Intendencia Municipal les anunció que se mantiene el precio del pan en 40 centavos de Boliviano y un peso de entre 50 a 60 gramos.
Se les habría anunciado que toda panadería que esté intentando subir el precio a 50 centavos o más sería cerrada por violar las normas en vigencia.
