El Potosí tenía razón. En entrevista exclusiva, el fiscal departamental de Potosí, Gonzalo Aparicio, confirmó la interpretación de este diario en el sentido de que el alcalde titular de Potosí, Jhonny Llally Huata, no podrá volver a su cargo de manera inmediata puesto que primero debe mejorar su situación jurídica en por lo menos cuatro de diez procesos que se siguen en su contra por la presunta comisión de delitos sexuales.
“De acuerdo con la revisión de los antecedentes de nuestro sistema informático de la Fiscalía, existen diez casos vinculados a delitos de carácter sexual, pero también existen otros casos en los que se está siguiendo en contra de esta autoridad municipal por delitos de corrupción. Son una multiplicidad de procesos que se siguen en su contra. Dentro de estos diez casos por delitos de carácter sexual, de acuerdo con el último reporte que ha sido remitido por la comisión de fiscales, tenemos entendido que existen cuatro causas en las que todavía existen medidas cautelares personales, dentro de ellos la detención domiciliaria sin derecho al trabajo. Esto, por supuesto, impediría de alguna manera su retorno a sus funciones en virtud de que estas decisiones judiciales han sido emitidas de la revisión de antecedentes y el resguardo de los derechos de las víctimas”, dijo.
El 22 de octubre, el único vocal de la Sala Penal Segunda, Eugenio Marca, revocó una resolución judicial que negaba el derecho al trabajo a Llally, así que la medida cautelar de la detención domiciliaria estaba siendo modificada. Sin embargo, el auto de vista no establece con claridad si puede volver a trabajar a la Alcaldía o no, ya que esto dependería de la vía administrativa, lo que habilitaba tanto al Concejo Municipal como al Tribunal Electoral Departamental en este tema. Esta ambigüedad dio lugar a interpretaciones variadas, pero el entorno de Llally llegó a anunciar su retorno, usando cuentas en redes sociales, incluso de algunos programas de televisión.
