Y todo ocurre en las narices de la Gobernación. Varias personas, que aparentemente serían parte de una comunidad del lugar, están destruyendo los cárcamos que quedaban entre Cantumarca y San Antonio y le causan un gran daño al patrimonio cultural que fue inscrito en la lista representativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) en 1987.
Los cárcamos son los restos del acueducto que fue construido en tiempos del virrey Francisco de Toledo a la par de las lagunas artificiales que están en la serranía del Kari Kari. El embalse acumulaba agua que luego discurría por el acueducto que pasaba por los ingenios instalados en la ribera del río que corría por las faltas del Cerro Rico. En cada ingenio había cárcamos que estaban dotados de molinos que se movían por la fuerza del agua y servían para triturar el mineral. Por esa razón forman parte del complejo industrial colonial que motorizó la economía potosina entre los siglos XVI y XVIII y fue inscrito en la lista del patrimonio cultural de la Unesco con el denominativo de sitio Potosí.
El sitio Potosí está integrado por el complejo de las lagunas y cárcamos, el centro histórico y el Cerro Rico de Potosí. Debido al deterioro que sufre este último como consecuencia de la explotación minera, en 2014se ha incorporado al sitio en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro. El hecho de que se esté dañando los cárcamos podría ser considerado un factor adicional al daño de la montaña y empeoraría la situación de Potosí frente a la Unesco.
DESTRUCCIÓN
Este martes, el diario El Potosí verificó que en el lugar entre Cantumarca y San Antonio, detrás de donde está la planta embotelladora de la Cervecería Boliviana Nacional se ha destruido por lo menos tres cárcamos y todos por la misma razón: habilitar un paso para vehículos de alto tonelaje que transportan materiales de construcción para un número indeterminado de viviendas que son construidas en esa parte de Potosí.
