Ante la necesidad de soluciones para la situación carcelaria, la Defensoría del Pueblo propone el uso de manillas electrónicas, como una de las acciones que contribuiría a superar la crisis del sistema penitenciario en el país.
La delegada departamental de la Defensoría del Pueblo en Potosí, Jackelinne Alarcón informó que hace años solicitaron como institución la implementación de las manillas electrónicas. “Esta sería una alternativa a la reclusión”, dijo y explicó que esta sugerencia va destinada a que en lugar de haber detención domiciliaria.
“Sería para todos los casos que tienen, por ejemplo, detención domiciliaria. En vez de que existan custodios o dos policías se vayan a la casa de la persona que está con este beneficio de la detención domiciliaria, se iría con la manilla y ya no se utilizaría a los custodios. Tampoco se estaría quitando la seguridad al centro penitenciario”, dijo. Los policías que van a custodiar a los detenidos con detención domiciliaria son del recinto penitenciario, agregó.
La delegada defensorial agregó que la institución ha emitido una alerta temprana para que las autoridades competentes de Régimen Penitenciario, dirección de seguridad y autoridades en distintos niveles, con el fin de buscar salidas al hacinamiento, uno de los principales problemas. La Defensoría del Pueblo en el país presentó un informe que alerta sobre la situación en las cárceles de Bolivia. Los recintos penitenciarios del Departamento de Potosí no escapan a la emergencia generada por el hacinamiento de internos porque las infraestructuras que fueron construidas hace años, ahora no abastecen para la cantidad de privados de libertad que viven en ellas.
“A partir de 2020, prácticamente la población penitenciaria se ha crecido en el doble”, dijo. Ejemplificó que en 2020 había 17.300 privados de libertad y en 2025, en julio, la población se ha incrementado a 33.058 internos. “Este hacinamiento provoca que el personal, por ejemplo médicos, no abastezca a esta población de privados de libertad. Al haber hacinamiento hay también violencia en los centros de detención y genera varios otros problemas que vulneran los derechos a esta población”, agregó. Añadió que en gran parte de los Departamentos, los prediarios están retrasados y Potosí es uno de los pocos Departamento que no tiene muchos retrasos. El hacinamiento tiene efectos en la calidad de vida de los internos, tanto en el acceso a salud, educación o alimentación, añadió.
