Limberth C.T., acusado de ser el cerebro de la sangrienta emboscada en Llallagua, fue finalmente capturado y llevado a la cárcel de Cantumarca. El hombre fugó a La Asunta a Santa Cruz y luego de regreso a Potosí, cambiando teléfonos y dispositivos para despistar a la Policía.
El viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, lo identificó como el líder de la estructura criminal que comandó la turba que asesinó a tres policías y a un estudiante en los bloqueos del 10 y 11 de junio.
“El sargento lo reconoce, por eso lo empujan hacia la turba y le agreden con piedras hasta quitarle la vida”, relató Aguilera, reconstruyendo el momento en que el bombero Alberto Mamani (28) fue ejecutado a golpes.
La emboscada también segó la vida de los subtenientes Brayan Barrozo Rodríguez (23) y Carlos Enrique Apata Tola (28), además del joven estudiante Vladimir Aguilar Choque.
Según el Ministerio de Gobierno, Limberth C.T. no solo huyó: se esfumó. Cambió cuatro veces de celulares, se ocultó en comunidades alejadas y usó diferentes contactos para evitar su localización. Su caída llegó el viernes 5 de septiembre a las 13:55, en Llallagua, donde fue sorprendido con pruebas que le incriminan directamente en la matanza.
