El transporte público, especialmente el que corresponde a los micros y minibuses, aún no tiene fácil acceso al diésel por lo que alrededor de un 30 por ciento se vería impedido de trabajar con regularidad para hacer filas y acceder al carburante.
El exdirigente del Sindicato de Transporte 16 de Noviembre, Williams Villca, sostiene que en relación a semanas pasadas mejoró bastante el acceso a los carburantes, pero aún no se estaría en un nivel óptimo.
Indicó que el pasado mes solo un 30 por ciento del total de los buses de las instituciones del transporte estaban prestando el servicio puesto que debían hacer filas de tres y hasta cuatro días en las gasolineras.
Actualmente eso habría cambiado y solo se tendría un 30 por ciento de los buses fuera de servicio debido a la necesidad de formar filas ante las estaciones de venta del diésel.
