Por poco un micro con de pasajeros se despeña en la temida bajada al municipio de Yocalla, donde en febrero un bus de embarrancó a 800 metros y dejó un saldo de 28 personas muertas y 20 heridas.
La bajada a Yocalla, considerada como la “Quebrada Maldita”, es un trayecto donde la muerte acecha en cada curva y contra curva. Desde que era un sendero de tierra hasta su actual pavimentación, esta ruta ha cobrado innumerables vidas, dejando un rastro de tragedia, llanto y desesperación en Potosí.
El hecho de tránsito se registró en la carretera Potosí - Oruro, a la altura de la bajada de Yocalla, aproximadamente a 3 kilómetros de la localidad del mismo nombre, cuando un microbús sufrió un encunetamiento debido a una falla mecánica.
Según el informe preliminar de la Policía de Yocalla, el vehículo protagonista es un micro de color blanco, marca Nissan, con placa de control 1320-NIG, conducido por el señor Juan Carlos C. C., quien cuenta con licencia categoría "B".
De acuerdo con las primeras investigaciones, el microbús se dirigía desde la ciudad de Potosí con destino a la localidad de Cieneguillas. En el trayecto, a la altura de la bajada a Yocalla, el conductor perdió el control debido a la ruptura del muñón de dirección del lado izquierdo, lo que ocasionó que el motorizado termine encunetado en el carril contrario.
