Las colas que el domingo 16 del presente taparon a la comunidad de Andavilque (municipio de Llallagua) se siguen deslizando de la parte alta debido a la presencia de lluvias y como se trata de pasivos ambientales con contenidos de químicos y minerales se denuncia un alarmante incremento del daño a la naturaleza.
La asambleísta departamental Azucena Fuertes (Puka Sunqu) denunció que a más de dos semanas del desastre ambiental por el deslizamiento de la carga de un pasivo ambiental conocido como “laguna El Kenko” no hay acciones puntuales para frenar el deslizamiento del lodo que sigue avanzando hacia la parte baja.
El agua que baja por la comunidad de Andavilque es de color amarillo porque tiene una serie de elementos nocivos para los suelos, los animales y las personas.
La denunciante aclaró que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) en su condición de responsable del pasivo ambiental debería haber iniciado acciones de limpieza de la zona afectada pero no hay ni una medida ni siquiera letreros que adviertan que la parte alta es un factor de riesgo por la carga suelta que se sigue deslizando por efecto de la gravedad y la acción del agua.
Las autoridades municipales, departamentales y nacionales no asumen ninguna acción mientras el lodo se sigue discurriendo lo cual afectará aún más la calidad de los terrenos, afectando la salud de las personas y generando un conjunto de daños que serán irrevertibles a lo largo del tiempo.
Fuertes demanda una ley de declaratoria de zona de desastre ambiental para Andavilque para que se puedan comenzar las acciones de remediación ambiental puesto que los primeros informes sobre el daño causado por la mazamorra hacen referencia a un área de 50 kilómetros.
DAÑOS
Reportes de la Gobernación de Potosí hacen referencia a que la avalancha de residuos tóxicos afectó más de 50 kilómetros río abajo, dejando un saldo devastador: al menos 30 viviendas destruidas, una persona fallecida y decenas de animales muertos.
