El empresario Samuel Doria Medina llegó a Potosí para presentar sus “Soluciones” ante representantes de los diversos sectores de la población potosina. Fue aplaudido cuando aseguró que, como muestra la experiencia de las últimas décadas, solo será posible desarrollar un proyecto industrial del litio “cuando Potosí quiera”.
En respuesta a ello, aseguró que con sus autonomías económicas la región “cogestionará el litio”, “no se enterará por la prensa de los contratos relacionados a sus recursos” y se beneficiará con una ley del litio que le entregue el 11% de regalías, porcentaje que permitirá equiparar estas con las que reciben los departamentos productores de hidrocarburos.
También dio un fuerte mensaje a favor del turismo como “el nuevo Cerro Rico”. “Recuerden que solo el turismo dura para siempre”, interpeló. En este marco planteó instalar 80.000 emprendimientos hoteleros, gastronómicos, de transporte y de entretenimiento. Las medidas más importantes que propuso para revolucionar el turismo son “un Ministerio de Cultura y Turismo que merezca ese nombre; que deje de ser una bolsa de salarios para las Bartolinas y se convierta en una real cartera de Estado”. Una de las tareas de este Ministerio será “recuperar la primera Casa de la Moneda del Poder Judicial e integrarla al circuito turístico potosino”.
También se comprometió a eliminar “las visas políticas que ha implantado el MAS para que los turistas de algunas nacionalidades, que antes venían al país en gran cantidad, vuelvan a Bolivia. No usaré el bolsillo de los bolivianos para hacer declaraciones ideológicas”, argumentó.
Dijo que haría su despedida de su gobierno, “que será sin falta en 2030”, en el aeropuerto de Potosí “en funcionamiento”.
También habló de inversiones millonarias en la recuperación y restauración del patrimonio urbano y minero histórico de Potosí, la preservación del Cerro Rico “mediante acuerdos de transformación tecnológica con las cooperativas que siguen explotándolo”, un tren turístico entre Uyuni y Potosí, y “un Fondo de Equipamiento Básico para el Turismo, que se encargará de tareas tan fundamentales y a la vez tan rezagadas como el alcantarillado y la disposición de basuras en Uyuni. O como llenar de baños ecológicos las rutas del Salar”.
