Una devastadora ola de incendios consumió casi un centenar de hectáreas en al menos seis municipios del Departamento de Potosí, dejando un rastro de destrucción y muerte. Además del daño irreparable a la naturaleza, los incendios forestales cobraron la vida de casi 100 animales, en su mayoría ganado ovino, que sucumbieron a las llamas. Arampampa fue la zona más afectada, con la mayor cantidad de animales muertos, seguida de Tupiza, donde dos caballos no pudieron escapar del infernal fuego.
El drama no termina. Ayer, un nuevo incendio forestal arrasó el municipio de Puna, devorando pastizales nativos y árboles de eucalipto con una ferocidad imparable. Las autoridades locales aseguran que el incendio fue provocado, pero hasta el momento, el responsable sigue sin ser identificado, aumentando la frustración y el temor de los pobladores.
En Tarapaya, el panorama es igual de desolador. El fuego continúa consumiendo los cerros de Wailluna y Juchun Huaylluma, destruyendo las áreas de pastoreo. Al igual que en Puna, el incendio fue intencional, pero las autoridades no logran identificar al pirómano que ha sembrado el caos en la región.
