La muerte golpeó de forma súbita y violenta a Daniel P., un hombre de 40 años, cuando su cuerpo fue embestido a gran velocidad por un vehículo, provocando que su masa encefálica estallara y quedara esparcida sobre el asfalto.
El conductor, lejos de detenerse para auxiliar a la víctima, huyó dejando tras de sí una escena horrorosa: el cuerpo de Daniel yacía en un charco de sangre, mientras su cerebro cubría parte de la carretera en un macabro despliegue.
El trágico accidente, catalogado como atropello seguido de muerte por el Organismo Operativo de Tránsito, ocurrió ayer a las 6:20 de la mañana en el sector de la empresa Sinchi Wayra, sobre la carretera Potosí – Betanzos. Testigos afirman que Daniel cruzaba la vía cuando fue sorprendido por el vehículo que lo impactó con tal brutalidad que el impacto desintegró parte de su cuerpo.
