Por primera vez en la historia de Potosí, un hijo nacido en esta tierra fue ascendido al rango de general para comandar la Policía en este Departamento. Bernardo Isnado Pimentel, a sus 57 años, marcó un hito al convertirse en el primer potosino en alcanzar este alto honor.
Fue el presidente Luis Arce quien, en una ceremonia cargada de emoción y simbolismo, le otorgó el ascenso a general primero, entregándole el bastón de mando, emblema de liderazgo y compromiso.
Este acontecimiento no solo es una victoria personal para Isnado, sino un momento histórico para Potosí, que —por primera vez— verá a uno de sus propios ciudadanos liderar la seguridad de la región. El nombramiento resuena como un acto de justicia y reconocimiento para una ciudad que ha sido cuna de grandes personajes en la historia de Bolivia, y ahora suma un nuevo nombre a esa lista.
Esta designación histórica fue posible gracias a la Ley 1387, promulgada por el presidente, que establece que cada región del país tenga un general como comandante, y para Potosí, finalmente le correspondió un potosino de cepa.
Isnado ya venía desempeñando las funciones de comandante departamental, destacándose por su firme labor en la mejora de la seguridad ciudadana.
El general Isnado no se limitó a la capital del Departamento, sino que extendió su trabajo a las principales ciudades provinciales y municipios. Uno de los pilares de su gestión sigue siendo la prevención, promoviendo ferias educativas dirigidas a estudiantes y la sociedad en general, enfatizando siempre la importancia de una convivencia pacífica y libre de violencia.
